Organizaciones meteorológicas internacionales advierten de un "Super El Niño".
- GirosNi

- 4 jun
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La organización Meteorológica Mundial (OMM) advirtió que hay un 80 por ciento de probabilidad de que este año se presente el Fenómeno El Niño entre junio y agosto, y además agrega que hay un 90 por ciento para que se alargue hasta el mes de noviembre, según lo publicó este organismo de la Organización de Naciones Unidas (ONU) este semana.
Si bien este es un fenómeno natural que se produce de forma cíclica entre tres y cinco años, provocando calentamiento en las aguas del Pacífico ecuatorial oriental, en las Costa de Sudamérica, desencadenando efectos en todo el planeta, aumenta la temperatura, mayor intensidad de lluvias torrenciales y sequías en distintas parte del mundo.

Este año, y debido al cambio climático, sus efectos podrían sentirse con particular intensidad, sostienen la organización, la cual cita como un precedente importante el año 2024, considerado el año más cálido jamás registrado en el mundo, ya golpeado por el calentamiento global.
Super El Niño
Varias agencias que siguen de cerca los fenómenos meteorológicos, están sugiriendo que este episodio El niño, podría convertirse en uno de los más intensos jamás registrados, hasta convertirse en un posible “Super El Niño”.
Es difícil predecir con exactitud la llegada de El Niño, sin embargo con modelos científicos y análisis de datos, se puede determinar aproximaciones. Ya en abril era evidente que se avecinaba un fenómeno de El Niño. Las temperaturas en la principal zona de seguimiento estaban aumentando, y desde entonces estas aguas no han dejado de calentarse.
El hombre no puede influir en El Niño, pero sí en la crisis climática, tal y como lo aseguró recientemente el secretario general de la ONU, António Guterres. "La ciencia lo deja claro: El Niño llegará a nuestras puertas en los próximos meses con un 90% de certeza. Las condiciones de El Niño echarán más gasolina al fuego de un mundo cada vez más cálido. Los impactos serán aún más severos, se extenderán aún más lejos y cruzarán fronteras a una velocidad devastadora", ha advertido en un mensaje en vídeo coincidiendo con la publicación del informe.

En tal sentido agrega que “la única respuesta eficaz es una acción climática a la altura de la crisis: acabar con la adicción a los combustibles fósiles, acelerar la transición hacia las energías renovables, proteger a los más vulnerables y poner en marcha sistemas de alerta temprana para todos", ha hecho hincapié Guterres.
Sin embargo las aguas del Pacífico tropical, que se usan como referencia para medir la llegada de El Niño, ya se acercaban entre abril y mayo a los umbrales que determinan que ocurrirá este fenómeno, según las observaciones de las diferentes plataformas utilizadas por la OMM. Estas anomalías, además, se ven alimentadas por aguas más profundas inusualmente cálidas, incluso de 6 grados por encima de la media, "y que proporcionan una importante reserva de calor que contribuye al calentamiento superficial observado", según este organismo, lo que hace prever un El Niño externo o lo como se le ha empezado a llamar “Super El niño”.
En el caso de Nicaragua este fenómeno se manifiesta en fuertes sequías, aunque en otras zonas del mundo lloverá más de lo habitual. No obstante, si bien este es un fenómeno normal, este año se espera que se presenta mucho más fuerte, marcado por un patrón inusual que se da cuando supera el umbral de más de dos grasos de anomalía en una de las zonas de eferencia en el Pacífico.
¿Cuando podría llegar El Niño?
Se estima que El Niño podría volver con fuerza entre mayo y julio de 2026 "las predicciones de los principales centros de investigación están dando un pronóstico de Súper El Niño", destaca la profesora de Física de la Universidad Complutense de Madrid Belén Rodríguez de Fonseca, experta en este fenómeno, entrevistada por RTVE Noticias El "Súper El Niño" se pudo ver en 1997-1998 y 2015-2016 y "agrava las perturbaciones climáticas a escala mundial".

La especcialista alerta de que los centros más importantes de predicción pronostican una anomalía de 3 grados en la temperatura superficial del mar por encima de los valores normales para noviembre. Se trata de una "anomalía enorme si consideramos la gran cantidad de agua que se calienta", que provocará que se libere una "energía brutal".
Lluvias torrenciales o sequías
"La huella de El Niño viaja mucho más allá de sus orígenes en el Pacífico, impactando suministros agrarios, de agua y energía en distintas regiones", ha advertido la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, en una rueda de prensa este martes.
Aunque cada El Niño es distinto y sus condiciones varían según la estación, se asocia por lo general con lluvias más intensas en Sudamérica y el sur de Estados Unidos, partes del Cuerno de África y Asia Central. Por el contrario, provoca condiciones más secas en América Central, el norte de Sudamérica, el Caribe, Australia, Indonesia, y partes del Sur de África. Las sequías en zonas vulnerables como el Cuerno de África pueden provocar, además, escasez de alimentos por su impacto en la agricultura.
Sin embargo, una de las noticias relativamente buena es que la temporada de huracanes de 2026 en el Atlántico se perfila como una de las menos activas de los últimos años para Florida y el sureste de Estados Unidos. En este aspecto los pronósticos de la NOAA anticipan entre ocho y 14 tormentas con nombre, una cifra por debajo del promedio, debido principalmente al fortalecimiento de El Niño.



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