Europa en llamas, el fútbol sigue
- GirosNi

- hace 1 día
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Muchos piensan que el futbol desapareció del panorama social de un mundo en guerra entre 1939 y 1950. Como ya vimos, en medio de la guerra se jugó futbol. Alemania e Inglaterra organizaron ligas de guerra, como incentivo para su población, duramente golpeada por la guerra.
Pero también en otros países la fiebre del futbol no se detuvo. Francia fue ocupada por Alemania entre 1940 y 1944, quedando dividida en dos partes, la Francia ocupada y la Francia colaboracionista de Vichy. En ambas se jugó al futbol. El campeonato nacional continuó de forma irregular, en medio de dificultades pero siguió, los viajes eran difíciles por la división del país, muchos futbolistas fueron movilizados, hechos prisioneros o se unieron a la resistencia, y algunos clubes desaparecieron temporalmente o fueron fusionados.
El régimen de Vichy, fue el régimen colaboracionista encabezado por el mariscal Philippe Pétain, héroe de la primera Guerra Mundial, y que vehía el deporte como una forma de disciplinar a la juventud.

En 1943 se creó un sistema regional que sustituyó a los tradicionales clubes como parte de la política de prohibir el profesionalismo, obligando a los jugadores a buscar otros empleos, la idea era desmantelar la estructura del fútbol profesional independiente y promover una ideología de "salud nacional".
La actividad de la selección nacional prácticamente paralizada. Durante todo el conflicto bélico, Les Bleus disputaron apenas un par de encuentros amistosos, incluyendo un partido contra España en Sevilla, ya que la gran mayoría de los esfuerzos nacionales estaban dedicados a la guerra o a la Resistencia.
Muchos futbolistas franceses pasaron años en campos de prisioneros alemanes, Algunos murieron en combate o en la resistencia y cuando terminó la guerra, el fútbol francés tuvo que reconstruirse casi desde cero.

Fútbol en la URSS en medio de la guerra total
Durante la Segunda Guerra mundial la Unión Soviética sufrió una devastación casi total en las zonas ocupadas por los alemanes. Sin embargo eso no frenó la afición por el fútbol que se practicó incluso bajo bombardeos, asedios y desplazamientos. Fue el país que llevó la peor parte en la guerra que provocó provocó millones de muertos y la destrucción de ciudades enteras, en ese país.
El campeonato se suspendió y muchos jugadores fueron enviados al ejército, mientras otros tantos fueron asignados al trabajo en las fábricas militares. Sin embargo el deporte no se detuvo, al menos del todo.
Ya se habló del partido de la muerte, el cual qffue utilizado después de la guerra como propaganda del régimen soviético.
Sin embargo uno de los episodios deportivos más dramáticos es el vivido en Leningrado, una ciudad a la que Hitler ordenó no destruir, sino asesinarla por hambre. Durante el terrible asedio se organizaron partidos para elevar la moral de la población.
Muchos jugadores estaban desnutridos, pero aun así jugaron. Aquellos encuentros tenían un enorme valor simbólico: demostrar que la ciudad seguía viva.
Hay que aclarar que no todo el país fue ocupado o asediado por los alemanes. En las regiones de la URSS que no sufrieron hostilidades directas o que se encontraban en la retaguardia (como los territorios asiáticos y del Cáucaso), la URSS en ese entonces tenía una superficie de 22 millones de kilómetros, se continuaron organizando algunos campeonatos a nivel de Repúblicas y copas locales. Estos partidos ayudaban a mantener la moral tanto de la población civil como de las tropas en entrenamiento.
Otro momento dramático pero muy simbólico se dio en Stalingrado, después de la derrota alemana. Uno de los partidos más simbólicos de la historia soviética ocurrió el 2 de mayo de 1943. Tres meses después de la devastadora Batalla de Stalingrado, se organizó un encuentro amistoso entre el Spartak de Moscú y el Traktor de Stalingrado (reforzado con sobrevivientes de la ciudad).
Se jugó ante miles de espectadores en un estadio rodeado de escombros para demostrar al mundo y a la propia población que la ciudad seguía viva y la victoria sobre el nazismo estaba cerca.
Polonia: prohibio jugar fútbol
Polonia fue una de las mayores víctimas de la guerra, y en la que los ocupantes desataron toda su furia represiva. El país desapareció prácticamente en 1939 cuando fue invadida por Alemania, al oeste y la Unión Soviética al este.
Pero cuando invadieron la URSS, Polonia quedó totalmente en poder alemán, cuyas autoridades prohibieron que se jugara fútbol, disolvieron las organizaciones deportivas, clausuraron todos los clubes, confiscaron los estadios y prohibieron actividades consideradas expresión de identidad nacional, entre ellos el fútbol.
Pero una forma de resistencia mantuvo el espíritu deportivo y se organizaron partidos clandestinos en la capital Varsovia, Cracovia y otrs ciudades ocupadas, en juegos en los que los atletas se arriesgaban a ser arrestados y enviados a los campos de concentración.
En algunos casos los encuentros se celebraban bajo apariencia de reuniones privadas. No obstante muchos futbolistas murieron en la guerra ya sea en combates, campos de concentración o durante el sangriente levantamiento de Varsovia. Prácticamente el futbol polaco desapareció y también empezó de cero con una nueva generación de futbolistas.
Italia, y la liga del Duce
En Italia el fútbol no se interrumpió con la guerra, de hecho, la Serie A continuó disputándose normalmente durante los primeros tres años del conflicto. Benito Mussolini utilizó el deporte como una poderosa herramienta de propaganda para simular normalidad, proyectar fortaleza y mantener alta la moral de la población.

Pero en 1943, cuando las cosas empezaron a salir mal para Mussolini con el avance de los aliados por el sur el fútbol también lo sintió. El país quedó dividido en dos parte, una controlada todavía por Mussolini, al norte, llamada la República Social Italiana o República de Saló, y la otra parte ya liberada por los aliados al sur, Reino de Italia
En Italia el fútbol se jugó casi de forma ininterrupida. Por ejemplo un equipo vinculado a bomberos de La Spezia derrotó al poderoso Torino FC. Durante años hubo debate sobre si ese campeonato debía considerarse un verdadero título nacional. Décadas más tarde recibió reconocimiento especial.
Y para muestra un botón de la historia del futbol. En 1944 se organizó un torneo regional de emergencia llamado el Campeonato Alta Italia, al norte.
Un equipo vinculado a bomberos de La Spezia, un equipo sin recursos, ni directiva, su presidente estaba en un campo de concentración alemá, diezmados por la guerra, derrotó al poderoso Torino FC. En la fnal del torneo, el cual ganó de forma invicta. Se ha discutido por año si ese campeonato debía considerarse un verdadero título nacional. Décadas más tarde recibió reconocimiento especial.
El reconocimiento llegó muchos años después, el año 2002 la Federación Italiana de Fútbol (FIGC por sus siglas en italiano) lo reconoció finalmente como un título honorífico de campeón, y desde entonces el Spezia porta un escudo tricolor único y permanente en su camiseta.
América Latina, no ha pasado nada, el futbol sigue

Por su parte en América Latina, lejos de los escenarios de guerra, el futbol se desarrollo sin interrupción. Mientras se desarrollaba la batalla de Stalingrado, que dejó millones de muertos, en Sudamérica se realizó la edición de la Copa América en Uruguay, 1942, año cuando se debió realizar la Copa Mundial.
Además se realizaron los campeonatos nacionales de cada país, incluso en los países alejados de los escenarios de guerra.
Carreras truncadas de estrellas en ascenso
Una de las partes menos comentadas en la historia de los mundiales es el tema de las carreras truncadas de futbolistas que estaban en asenso y que se perdieron en el tiempo. Atletas que pudieron brillar en los mundiales de 1942 y 1946, pero que no tuvieron la oportunidad. A continuación alguos de ellos.
Leônidas da Silva. Conocido como "El Diamante Negro". Máxima estrella del Mundial de 1938. Considerado por muchos el mejor jugador del mundo a finales de los años treinta. Tenía 28 años en 1942 y 32 en 1946. Probablemente habría sido la gran figura de Brasil en al menos uno de esos torneos.
Silvio Piola. Campeón del mundo en 1938. Uno de los mayores goleadores de la historia italiana. En 1942, tenia 29 años, en plenitud de su carra.

El caso trágico de Valentino Mazzola. Líder del legendario "Grande Torino". Alcanzó su mejor nivel durante la guerra y la inmediata posguerra. No pudo disputar ningún Mundial. Murió en el desatre aéreo de Superga, en el que murieron 18 jugadores del legendario equipo Torino Football, base de la selección, lo quedjó a Italia bastante débil para el mundial de 1950.
György Sárosi. De Hungría, considerado uno de los jugadores más completos de todos los tiempos. Fue finalista del mundial de 1938. Delantero, mediocampista y goleador extraordinario. Tenía 30 años en 1942.
Gyula Zsengellér, Hungría. Fue máximo goleador europeo en varias temporadas. considerado uno de los mejores delanteros de los años cuarenta.
José Manuel Moreno, es considerado como uno de los mejores jugadores de Argentina de todos los tiempos. Figura de River Plate y alcanzó su plenitud entre 1040 y1947. Como muchos, nuca jugó una copa del mundo.
Adolfo Pedernera, Argentina, también un líder de River Plate. Nunca jugó una copa mundial.
Ángel Labruna. Argentina, uno de los mayores goleadores argentinos. Dominó el fútbol sudamericano durante la década de 1940.
Obdulio Varela, Uruguay. El verdugo de Brasil en el memorable Maracanazo. Si bien jugó en el mundial de 1950, se perdió los que pudieron ser losmejores aos de su carrera. En 1942, tanía 25 años.
Josef Bican, Checoslovaquia. Uno de los mayores goleadores de todos los tiempos. Tiene registrado más de 800 goles oficiales según diversas estadísticas.


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