Lo que todo emprendedor debe conocer para su negocio
- Luis Núñez Salmerón
- 5 jul 2021
- 3 Min. de lectura

@Jabes Consultores, cerca de tu empresa
Emprender un negocio no es tarea fácil. Más simple no lo puedo poner. Muchas veces erramos en calificar todo nuevo negocio como un emprendimiento. No es que sea malo hablar de iniciar un nuevo negocio, al contrario esa debe ser la meta de todos. Pero cuando hablamos de emprendimiento yo lo ubico en un plano más sostenible, con una visión hacia adelante con pocas posibilidades de volver hacia atrás.
No es iniciar “algo” con la idea de dejarlo para cuando logre encontrar un trabajo. Por eso es que insisto en el emprendedurismo como algo sostenible en el tiempo, y agregando más, que deje huellas en la sociedad. Visto así, quiero dejarles algunos consejos para tomar en cuenta a la hora de iniciar tu propio emprendedurismo. Hay muchas cosas para tomar en cuenta.
1. Como ya hemos señalado en diferentes ocasiones, lo primero es tener una idea clara de lo que voy a hacer. Es decir la idea, el sueño, la visión de mi proyecto. Es clave, pero es solo eso, una idea. Es importante tener conocimientos básicos del negocio. Si queremos un taller de carpintería, hay que saber de carpintería, o una empresa consultora, o tecnología. No es recomendable experimentar con lo que no conocemos. Aclaro que este post es dirigido a quienes van a empezar un nuevo negocio, no a a aquellos cuyo intención es una inversión en otro negocio ya establecido. Sobre ello hablaremos en otros escritos. Pero bien, ya con la idea en la cabeza empecemos.
2. Conocer bien el mercado. Un buen plan de mercado es importante, pero no suficiente. Es necesario conocer más. Validar la información teórica con nuestro equipo de trabajo, si es que lo tenemos, de lo contrario es bueno madurarlo con la familia o con un especialista. Profundizar en las oportunidades y las amenazas. Definir las mejores plazas para establecerse. Esto obviamente dependerá del tipo de negocio que se vaya emprender. No es lo mismo una empresa de servicios, que una tienda de ropa o de alimentos.

3. Desarrollar, desde el principio, una comunicación eficiente y fluida en la empresa. Esto es clave y tiene que ver con el punto anterior. El buen emprendedor debe ser un buen comunicador.
4. Conocer las barreras de entrada… y también las de salida. Michael Porter, el gurú de la estrategia competitiva, define seis barreras de entrada, las que solo enumeraremos. Economías de escala, diferenciación de producto, inversiones de capital, Desventaja en Costos independientemente de la Escala, acceso a los canales de distribución, políticas gubernamentales. De esta misma forma hay barreras de salida como activos especializados, adquiridos durante la vida de la empresa y que puede resultar difícil de vender, costos fijos de salida, restricciones sociales y gubernamentales. Hay que conocer todas las berras.
5. Estudiar los éxitos o fracasos de otras empresas. No solo se trata de cultura general de éxitos y fracasos, sino de un examen a profundidad de los puntos en los que fracasaron o triunfaron empresas similares a la nuestra. El Examen minucioso de estas experiencias puede marcar la diferencia entre el éxito o fracaso de nuestro propio negocio. Por qué varios negocios fracasan en un lugar y uno logra triunfar.

6. Estar atentos a las tendencias del mercado. Esto podríamos llamarle “olfato”. El monitoreo constante del mercado es una práctica saludable. Hay experiencias en el mundo que nos pueden ilustrar sobre ello. Por ejemplo Kodak, el gigante de las cámaras no supo valorar las tendencias del mercado y subestimó los cambios en el mercado donde los consumidores estaban empezando a migrar de las cámaras de rollo a digital. Ese es un grave error que un emprendedor nunca debe cometer. Lo que hoy está en auge, ya mañana puede no serlo. A nadie se le ocurre abrir una tienda de máquinas de escribir. Pero sí es viable incursionar en el negocio de antigüedades para coleccionistas.
7. Conocer a la competencia. Un clásico que nunca pasa de moda. La competencia será una fuente de suministros de conocimientos básicos para nuestro emprendimiento.
8. Herramientas básicas de finanzas. No hay que ser un contador o un financiero graduado, para mantener la estabilidad de la empresa, recordemos que nuestra empresa debe contar con un equipo contable y financiero.
9. Fuentes de financiamiento. Tener un mapa de las fuentes de financiamiento es importante. Por ejemplo dónde se puede obtener financiamiento para mi negocio, ya sea inversionistas, entidades financieras, o programas de fomento. Paralelamente es importante conocer las formalidades para acceder a estos fondos, es decir cómo se elaboran las propuestas, formatos, modelos, así como las personas encargadas.

10. Estructurar un buen equipo de trabajo. Hay que rodearse de gente capacitada, que aporten, con mentalidad positiva, trabajo en equipo, que contribuyan a resolver problemas.
11. conocer el marco legal del país.

En otro blog hablaremos de cada uno de estos puntos. De momento solo les dejo estos breves consejos para que reflexionemos.
Gracias
Luis Núñez Salmerón
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